3 razones de porque vale la pena ser un voluntario

Las personas siempre dicen ¿por qué gastás el tiempo siendo voluntario? y realmente siento que no entienden porque lo hago; es cansado explicarle a todos el porqué de este estilo de vida que he decidido tomar, por eso te voy a contar las 3 razones de porque vale la pena.

  • Te conocés

Uno de los valores más significativos que he aprendido durante mi tiempo de vountaria ha sido la capacidad de reconocer mis debilidades y fortalezas para poder afrontar mis miedos y desafíos personales. Eso me recuerda que, anteriormente al hablar frente al público sentía que las personas se iban a reír de mí, temblaba, no podía leer y simplemente mejor no pasaba; en cambio ahora, me río recordando esta debilidad y comparto mis ideas libremente y hasta soy líder de un equipo.

“En AIESEC experimenté la sensación de encontrarme a mi mismo, solo para ser mejor cada vez”. Bryan Solórzano (Team Leader del área de Marketing a nivel Nacional)

  • Trabajás por una labor social

“Trabajar” para muchos puede significar hacer dinero, pero cuando realizás un voluntariado esto cambia, te dás cuenta que hay cosas que tienen más valor, como los sentimientos y la  convivencia, que para algunas personas parece simple pero para otras es ayudarles a mejorar su estilo de vida.

“Siento a la organización como parte de mí y que de verdad puedo generar un gran impacto en la sociedad”. Arquímedes Sandoval (Miembro de Comité Local)

  • Crecés profesionalmente

Siempre nos han dicho que la práctica hace al maestro, pero siendo joven es difícil encontrar  el espacio para implementar tus conocimientos profesionales; y siendo voluntario tenés la oportunidad de desarrollarte mediante la práctica y lo mejor es que trabajás con otros jóvenes enfocándote en estrategias de liderazgo, usando herramientas estadísticas, aprendiendo de marketing y hasta de diseño gráfico.

‘‘Me uní a AIESEC porque quería salir de mi zona de confort haciendo cosas nuevas, para aprender qué es ser un líder y cómo se forma, para obtener crecimiento personal y profesional.’’ Magdeling Urbina (Team Leader del área de intercambios salientes).

Realmente ser voluntario es una de las mejores ideas que he tenido a pesar que los demás o las personas en mi entorno no comprendan porque lo hago. Parte de la aventura de mi vida es tomar retos y estar más cerca con las problemáticas sociales porque creo que pequeñas acciones hacen grandes cambios.

Todos los que aplican a AIESEC es porque tienen el deseo de desarrollar su liderazgo, ayudar una causa social, conocer nuestra cultura AIESECa y ser parte del cambio social que como jóvenes podemos hacer.

Me uni a AIESEC porque vi la oportunidad de hacer algo. Las personas que son miembros son increíbles y me han enseñado mucho, he descubierto que puedo hacer un cambio y ayudar a otros a hacerlo también”.  Lindsay Chiong (Miembro de comité local).

Muchas personas nos dirán que es una pérdida de tiempo ser voluntarios, pero cada vez que me empodero, lidero un equipo, aprendo nuevas cosas, me divierto y represento a mi país; lo menos que quiero es salirme… y por eso, te invito a que lo intentes.

¿Qué esperar de un intercambio profesional en el extranjero?

Siendo sincera: No pretendo tener todas las respuestas, ni generalizar sobre la experiencia, lo que compartiré aquí se basa en mi experiencia con AIESEC (asociación estudiantil que realiza intercambios internacionales desde hace +50 años) en Perú entre 2005 y 2008, y siendo participante de intercambio entre 2014 y 2015 en Panamá, así como entrevistas y testimonios con otros intercambistas en dichos periodos.

Viajar fuera del país para ejercer tu carrera en otra empresa puede ser genial. Personalmente considero que es la forma más práctica y directa de desarrollar nuestra inteligencia cultural, que ya no es un plus sino un must para potenciar y acelerar el desarrollo de nuestra carrera ya sea fuera del país o en una empresa internacional.

Sin embargo, y como todo en la vida, establecer claramente nuestras expectativas y ser realistas antes de realizarlo, es muy importante para no sabotear la experiencia que buscabas inicialmente.

Los siguientes puntos podrían considerarse esperables de una experiencia de este tipo:

Choque cultural al inicio como al final: Como todo lo diferente, es mucho mejor presentar la menor resistencia posible al cambio, suena lógico, pero, estas seguro de que estarás dispuesto a ello? Es posible que pasemos por una o más de esas etapas al inicio (‘debería irme’, ‘quiero irme’, ‘no sé si irme’, ‘¿que pierdo con irme?’, ‘¿debería irme?’) y a final (‘quiero volver’, ‘no quiero volver’, ‘no sé si volver’, ‘¿que haré al volver?’, ‘quiero salir nuevamente’).

Conocer muchas culturas, amigos y vivir nuevas experiencias: sin duda, de las principales expectativas cuando buscamos una experiencia internacional. La diversión y oportunidades de aprender de tus “roomies”, amigos de intercambio y compañeros de trabajo será cosa de cada día, así como los descubrimientos y sorpresas sobre sus países e incluso sobre el tuyo cuando pongas todo en perspectiva. Especialmente, busca compartir mas con el local, ver y aprender de la realidad de su país, sin duda ellos estarán muy cómodos de contarte sobre su historia y tradiciones para ubicarte mucho mejor en su cultura y forma de ser.

Vivir y ser considerado un expatriado en el país de destino: Dependiendo del país al que vayas y su cultura, la condición de extranjero puede estar sobrestimada o subestimada, o incluso pueden ser neutrales al respecto, por lo que sería bueno que puedas entender los prejuicios o pre conceptos sobre tu país y cultura, que serán particulares de cada destino. De una u otra forma, es bueno ubicarse y entender la dinámica de los extranjeros (turistas o residentes) en tu nuevo destino. Visitar un país como turista no se acerca en lo mínimo a vivir en el.

Aprender, absorber o engancharte con algo del país a donde iras: no somos unas máquinas que solo vamos a tener una experiencia profesional, así que de alguna forma te encontraras adoptando algún modismo, costumbre o hábito del país que te acogerá, en mi caso me pasó con el acento y frases coloquiales panameñas, así como la música popular de los taxis 😉

Experiencia laboral diferente: De mi experiencia con AIESEC, la dinámica de trabajo estuvo influenciada por la cultura de la empresa y de Panamá, conocí y aprendí del trabajo asistiendo a gerentes y directores basados en Latinoamérica y EEUU. Siendo Dell una empresa de tecnología y Panamá la oficina regional, se amplió mi visión sobre el modelo de negocio y los canales de distribución a nivel B2B y B2B2C. Este punto dependerá de cada experiencia, mi sugerencia seria averiguar lo mejor posible sobre la empresa, rol, alcance de la posición, personas con las que trabajaras y sector, a fin de que complemente o refuerce tu perfil, piénsalo de esta forma: Al terminar mi experiencia ¿Cómo se vería o encajaría en mis proyecciones de carrera?

Desarrollar tu inteligencia cultural y habituarte a trabajar virtualmente: con la experiencia de un intercambio profesional conocemos y comprendemos mejor las diferencias culturales entre nosotros y nuestros colegas, socios y clientes internacionales, aprendiendo en la práctica cómo adaptarnos para que la experiencia funcione para todos. Es posible de que te involucres en equipos dispersos en diferentes países, por lo que también aprenderás a trabajar virtualmente y podrás desarrollar habilidades de colaboración, comunicación y productividad para desenvolverte en ambientes de este tipo. Puedes apalancarte de una guía que te oriente y facilite los aprendizajes, como en mi caso lo fue Rosnel Rodriguez como coach profesional.

Independizarte y ser autónomo: de alguna forma experimentaras las diferencias de ya no vivir en casa con los papas, descubrirás que dabas por supuesto muchísimas cosas (sin ánimo de exagerar), no solo en lo domestico, también en lo económico. Para algunos de nosotros, puede llegar a ser un shock.

Posibilidad de sacarle más provecho a tu experiencia: si no lo habías considerado antes, más allá de la diversión y experiencias personales, hay mucha más historia cuando vives en el extranjero. En lo profesional algunos aprovechamos para expandir la red de contactos profesionales locales y hacer networking, como hasta llevar un curso, diplomado o maestría dependiendo del tiempo de estadía que vayas a tener, o incluso realizar voluntariado como iniciativa de la empresa a donde llegaste o de forma particular. Puedes iniciar contactando a la embajada, consulado u Oficina Comercial de tu país, asistiendo a las actividades que organizan tus compatriotas residentes o eventos donde asista una misión de tu país. InterNations también es una excelente comunidad de ciudadanos globales por donde puedes iniciar.

Quizás también pueda ser de tu interés saber qué es lo que no deberíamos esperar un intercambio profesional en el extranjero, que será tema de un siguiente post.

Reflexiones de despedida:

¿Qué preguntas te vienen a la mente antes de tomar la decisión de vivir en el extranjero? Y si ya realizaste un intercambio ¿Qué más te hubiera gustado saber o evaluar antes? ¿Qué otras expectativas podemos (o no podemos) esperar de un intercambio internacional?

– Lourdes Uzuriaga