Crónicas del Café de las Sonrisas

¿Viajar, para qué?

Nos han criado para ser estables, para hacer las cosas bien y lograr quedarnos en un lugar por mucho tiempo, porque la estabilidad es sinónimo de éxito según nos enseñaron.

La idea de que debemos cambiar el mundo la hemos escuchado desde pequeños, sin estar muy seguros de lo que en realidad sucede a nuestro alrededor, suponemos que el mundo no está bien para que todos hablen de transformarlo. Sin embargo, nadie nos dice que para cambiarlo primero debemos conocerlo y solo conociéndolo podemos entenderlo y luego podemos transformarlo.

No estoy muy segura como lograr romper poco a poco con ese paradigma, pero sí estoy segura que un viaje lo puede lograr por completo.

El viaje promete ser largo, la ansiedad y el temor a lo desconocido están presentes. Las historias de viajeros siempre describen expectativas del país antes de arribar en él. Esta vez es diferente, el país está esperando esa llegada, y ha ajustado sus pequeños mundos para que se acople con el que está a punto de llegar.

Una ciudad

Voluntariado granada

La mañana es luminosa en Granada. Un par de puertas antiguas y su característica arquitectura colonial es la primera vista de la ciudad que posee más de 300 islas pequeñas en su costa.

Sus calles abren paso a los carruajes que le dan un toque de fantasía al recorrido, sus paredes pintorescas te hacen sentir en casa, y aunque sea una ciudad que visitas por vez primera, parece que te conoce mucho y te da exactamente lo que buscas al visitarla. Probablemente esa sea la razón por la que sus calles las recorren más turistas que granadinos.

A cinco minutos de su parque central, sobre la calle la Gran Sultana o la París de Centroamérica como otros la llaman, este viaje se detiene por un café. No es el mayor atractivo de Nicaragua, pero al llegar las cuatro de la tarde y después de un largo viaje se vuelve necesario. El pasillo que conduce a las mesas tiene a su lado izquierdo un taller de hamacas con más de diez jóvenes nicaragüenses trabajando en él, y a su lado derecho saludan dos de los meseros, les faltan palabras pero les sobran sonrisas y deseos de servirte un café.

Al salir, la ciudad parece ser aún más prometedora

Tío Antonio

Tio Antonio

La misma parada te conduce a conocer a su fundador a quien todos llaman “Tío Antonio”. Los españoles para demostrar cariño y confianza a uno de sus buenos amigos lo llaman “tío”. Eso es justamente lo que Antonio de 41 años representa para más de 15 jóvenes que se encuentran trabajando ya sea en el taller de hamacas o en el café, ambos lugares forman el ya reconocido Centro Social Tío Antonio. Ninguno de los jóvenes que lo llaman “tío” es español o planea vivir en España, pero expresan con entusiasmo que tío Antonio es su papá.

“La idea era recorrer toda Latinoamérica, pero solo llegué a Nicaragua y me llené de hijos” dice un chef español que dejó su cocina en Manhattan hace más de diez años y ahora se dedica a ser padre, abuelo y estratega para mejorar el estilo de vida de los jóvenes que llegan al Centro.

Sentado en la escalera de una de las entradas del local,Tío Antonio bebe una taza de café segoviano y enciende un cigarro mientras comenta con su marcado acento español: “surgió como una alternativa para aquellos chicos con discapacidad a los que había ayudado durante años pero no tenían salida laboral después de sus estudios”.

Sin darnos cuenta, hemos entrado a la primera cafetería en América y la cuarta en el mundo dirigida por personas sordas.El lugar se rige por el silencio. Los cafés se piden sin palabras, sólo con señas y miradas. El visitante empatiza con el camarero y aprende a hablar un lenguaje sin sonidos. Se llama El Café de las Sonrisas, un lugar único en Granada, uno de los lugares más turísticos de Nicaragua, donde la única regla es comunicarse sin mediar palabras.

Tejer palabras

Tejer palabras

 

Tejer palabras Tío Antonio solicitó ayuda con clases para sus hijos del taller de hamacas. Muchos de ellos no terminaron la escuela y algunos solamente saben leer. La siguiente visita al café será distinta, pero promete mayor interacción. La primera clase va a iniciar, los chicos están muy callados, su participación es casi nula y el diagnóstico indica que debemos repasar todas las reglas ortográficas y gramaticales de nuevo. Será un mes de mucho trabajo, vamos a jugar con las palabras, conocerlas, explorarlas, cambiar su orden, no tener miedo de usarlas, y conocer el poder que tienen cuando las usamos en el momento correcto.

Treinta tazas de café después y un par de libretas llenas de letras, los chicos están logrando hacer un escrito de su autoría, será sorpresa para Tío Antonio. Quieren hacerlo sentir orgulloso, quieren demostrarle lo conscientes que son ahora de su propia educación, quieren que él escuche sus historias, las cuales muchas de ellas terminan siendo agradecimientos.

Definitivamente el tiempo nunca es suficiente, es último día de este viaje, último día de recorrer esta ciudad, y último día de beber café segoviano recomendado por el mismo Tío Antonio. Los chicos no dejarán de tejer hamacas por el momento, aún más si lo disfrutan. Pero estoy segura que ahora también están tejiendo y creando sus propios pensamientos y palabras, su propia manera de ver el mundo, un mundo que los espera para conocerlos y pide con señales ser recorrido para que más experiencias como la de este viaje se repitan.

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar al mundo”.

– Eduardo Galeano

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5 razones para ir a Colombia como voluntario

¿Has pensado en la posibilidad de realizar un voluntariado? Colombia es una buena oportunidad para realizar uno; podés invertir tus vacaciones ya que solo necesitás  seis semanas. Colombia es catalogado por ser un país lleno de diversidad, con paisajes hermosos, gente amable, con ciudades pintorescas sin embargo ha sido uno de los países latinoamericanos que más ha sido golpeado por diferentes problemas sociales, a pesar de todo eso se ha sabido recuperar y eliminar la mayoría de estos conflictos.

Colombia día a día lucha por el bienestar del país y AIESEC en Colombia para contribuir con su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible tiene  proyectos  enfocados en  ayudar a mejorar el país.

Las razones por las que debés hacer un voluntariado en Colombia:

 

  • Podés desarrollar tus habilidades y descubrir tus competencias

 

Durante el desarrollo del proyecto vas a utilizar tus conocimientos y  habilidades donde podés constatar mucha información que has adquirido por medio de tu estudio, libros, amigos, etc., poniéndolos en práctica y compartirlo con los demás. También podés descubrir talentos que no sabés que tenés.

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  •      Aumentar tu realización personal y  darle valor agregado a tu CV          

 

¿Estás ansioso por salir de la universidad o ya saliste? ¿Querés trabajar en lo que te gusta? Un voluntariado siempre es una buena opción para empezar a trabajar y conocer realmente las problemáticas sociales y cómo se desarrollan las empresas en la sociedad, al cambiar tu manera de ver la vida hace que tengás mejores metas y que tus ambiciones sean enfocadas más a lo que está pasando en tu alrededor.  

 

  • Amplias tu red de contactos

 

Tendrás la oportunidad de conocer nuevas personas tanto de Colombia como de diferentes países, por lo tanto tu red de contactos se extenderá. Algo muy importante es que harás amigos que no pensabas tener, compartirán los mismos gustos y aficiones; tendrás un lazo que los unirá por siempre, que es tener ese deseo de hacer un cambio positivo por los demás.  

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  •  Te divertirás, conocerás otra cultura y serás independiente

 

En tus tiempos libres podés disfrutar  y divertirte conociendo más de la cultura Colombia; los proyectos son en las ciudades de Cartagena y Barranquilla, su gente es caracterizada por ser encantadora, talentosa, alegre y amable.

Carlos Vives, Sofía Vergara, Shakira y un sin número de artistas reconocidos son originarios de Colombia. Por ser ciudades costeras tienen lindas playas y cómo no vas a ser alegre si creces al ritmo de la cumbia y el vallenato, con esos ritmos te harán bailar, incluso si no sabes.

Ellos dicen un refrán popular, “pa’ bailar no necesitas sino una baldosa”.

  • Dejarás tu huella

 

Estás aportando un poco de vos en una labor social, es una experiencia que marcará tu vida, vas a poder empoderar a otros, tendrás muchas historias que contar, tendrás amigos que hasta los llamaras hermanos, dejarás una huella en vos y en los demás.

¿Cómo lo podés lograr?

Aplicando a los proyectos siguientes:

Synergy: Éste proyecto tiene el objetivo contribuir con las deficiencias administrativas, de marketing y de recaudación de fondos de ONGs y trabajar con ellas para aumentar el impacto en los proyectos que ya tienen.

Pa proyect artes: Reducir las desigualdades construyendo estrategias para que los niños y niñas piensen el arte y la cultura.

We speak: Brindar apoyo en la calidad de Educación por medio de reforzamiento en clases de inglés a niños y niñas.

Podés potencializarte y a la vez conocer un poco más sobre Colombia. ¿Qué esperás?

El autismo no es una enfermedad, es una condición de vida

“Rompamos juntos barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible” es el tema elegido este año 2017 para celebrar el 2 de abril el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Las personas con autismo se enfrentan a numerosas barreras a la hora de disfrutar de sus derechos fundamentales y de formar parte plenamente de la comunidad.

Así lo expresan La Confederación Autismo España y la Confederación Española de Autismo, quienes promueven la campaña de concienciación para dar a conocer este trastorno a la sociedad y atraer la atención sobre las necesidades y la realidad de las personas con Trastorno.

Precisamente hoy encuentro a mi calle decorada con globos azules en varias casas, especialmente en una, donde había un rótulo que decía “Día internacional del autismo, tomemos conciencia” , esa es la casa  de Said.

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Said Manuel

A los 3 años de edad no podía hablar, sus padres no entendían porqué y deciden meterlo a un pre -escolar con la esperanza de  que en el colegio con muchos niños él aprendería a hablar.

Pero no fue así, al ingresar al colegio Said no prestaba atención, hacía lo que él quería y sus maestros no le daban importancia.

“Le gusta el agua, se remojaba en el colegio.” expresa su abuela materna, quien me cuenta la historia de Said, que actualmente tiene 17 años y no lo aceptan en ningún colegio debido a su edad.

Lo llevaron donde una psicóloga, le hizo un test.  Said  tenia todos los síntomas del autismo.

Un mundo especial

“Ellos no vuelven a ver a una persona cuando le hablan”.

A la abuela se lo llevaban todos los días de Masaya a Managua  y si sus padres se iban por otro camino para llegar Said se incomodaba y empezaba a hacer ruidos y  dar golpes. No le gustaba ir por otra ruta para llegar donde su abuela.

Los médicos le dicen que ellos no sienten, pero a Said le gusta llenar de besos y abrazos a toda su familia, que siempre ha estado ahí para apoyarlo.

El Rayito de sol fue su colegio, hasta hace tres años, es un colegio caro y especial para niños como él.

Doña Silvia, su abuela,  dice que en ese colegio Said aprendió muchas cosas,  incluso lo llevaban a montar caballos y a correr, tambien le enseñaron a socializar con animales.

Él no puede escribir ni leer, no puede hablar. Cuando tenía 6 años no podía ir al baño solo y hacía sus necesidades sin avisar, donde estuviera.

“Pero sabe comunicarse con su familia” me cuenta su abuela que si él quiere algo lo toma y te lo enseña y te hace muecas. Así es como pide él.

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Dificultades

Es una lucha de todos los días.

Sufrieron de discriminación,  en el mismo colegio de said, varios padres de familia se quejaban y no querían sus hijos tuvieran contacto con Said, decían que varios niños le tenían miedo.

Su abuela dice que le ha tocado llorar de la desesperación porque en ocasiones Said se agarraba la cabeza empezaba a llorar y ella no podía saber qué le pasaba o que le dolía

“Uno quisiera adivinar qué es lo que tiene para detener su dolor, pero no es así.”

Se da cabezazo en las paredes y en ocasiones se golpea con objetos, siempre hay que estar pendientes para que no pueda lastimarse.

Nunca por vencida

“Se nos unió el cielo y la tierra”  expresó doña Silvia cuando la Psicóloga les dio la noticia del trastorno de Said, no sabían qué hacer para mantenerlo pero su mamá nunca dejó de buscar lugares donde pudieran ayudarlo.

La familia siempre ha estado involucrada con el problema de Said, nunca dejaron de apoyar a su mama. Es muy importante el apoyo de la familia, te das cuenta de que no estás solo.

Actualmente se encuentran en la lucha para que acepten a su hijo de 17 años, pero aquí en Nicaragua no hay colegio ni organización que brinda atenciones a personas con este trastornos que sean mayores de 17 años. Su mamá,  junto con otras que tienen el mismo problema han intentado acercarse al gobierno para que les apoye pero aún no reciben respuestas.

El autismo, al igual que cualquier forma de discapacidad requiere de mucha paciencia y comprensión. No debemos discriminar a alguien por no saber entenderlo.

Todos tenemos derecho a la educación  y ser tratados como seres humanos por igual.Hay que buscar la forma de que esta lucha no sea en vano, no nos demos por vencido, ellos necesitan mucho amor.